Fisioterapia
¿Qué es la fisioterapia?
La definición de la fisioterapia se constituyó a medida que la disciplina se iba consolidando y profesionalizando. En 1958 la Organización Mundial de la Salud la definió como la ciencia del tratamiento a través de medios físicos, ejercicio terapéutico, masoterapia y electroterapia. Además, la fisioterapia incluye la aplicación de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución.
Posteriormente, el Reglamento nacional de la Asociación Española de Fisioterapeutas definió la fisioterapia como el arte y la ciencia que, mediante el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas, a través de la aplicación tanto manual como instrumental de medios físicos, curan, recuperan y adaptan a personas afectadas de disfunciones somáticas, psicosomáticas y orgánicas. La fisioterapia tiene también un carácter preventivo y puede recomendarse a las personas que desean mantener a un nivel adecuado de salud. Por lo tanto, la fisioterapia podría definirse como el método curativo a través de medios naturales (agua, luz, electricidad), o mecánicos, como el masaje o la gimnasia.
¿Quién es el fisioterapeuta?
En muchas ocasiones se identifica al fisioterapeuta con aquella persona que se dedica a dar masajes para tratar dolencias musculares y lesiones; sin embargo, la fisioterapia es una profesión reconocida y recogida en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias y, como recoge la OMS, abarca un conjunto de técnicas terapéuticas que van más allá de la masoterapia y del tratamiento muscular. La fisioterapia es una profesión multidisciplinar que puede actuar en distintos campos de la medicina, como la traumatología, la neurología, la pediatría, la cardiología, la dermatología, la geriatría o la salud mental, lo que hace que en muchas ocasiones forme parte de un equipo junto a otros especialistas dentro de los que goza de una gran independencia y capacidad profesional. Según la Confederación Mundial por la Fisioterapia (WCPT, por sus siglas en inglés), el fisioterapeuta está cualificado para:
Realizar un examen y una evaluación integral del paciente.
Evaluar los resultados del examen o diagnóstico y hacer juicios clínicos.
Determinar cuándo los pacientes deben ser referidos a otro profesional de la salud.
Implementar un programa de intervención o tratamiento.
Determinar el resultado del tratamiento.
Hacer recomendaciones para el autocuidado.
Los fisioterapeutas trabajan en hospitales, geriátricos, centros de investigación o clínicas, tanto en atención primaria como en medicina especializada; además, también pueden ejercer su profesión de forma libre en centros de día, clubes deportivos, asociaciones de enfermos, gimnasios o a través de la atención domiciliaria.
Beneficios de la fisioterapia para la salud
Las técnicas, ejercicios y métodos empleados en la fisioterapia intervienen de forma positiva en la salud del paciente de varias maneras. Estos son los principales beneficios de la fisioterapia:
Ayuda a combatir los síntomas de algunas patologías: Las técnicas empleadas actúan contra el dolor y la inflamación en lesiones musculares y articulares; además, ayuda a combatir algunas enfermedades, como las de la piel (acné, psoriasis e ictericia).
Previene enfermedades y molestias: Muchos de los ejercicios utilizados en fisioterapia están destinados a reeducar conductas posturales y mejorar el organismo con el fin de evitar enfermedades y molestias futuras en personas de riesgo debido a determinados factores, como las deformidades de columna.
Ayuda a frenar los efectos de enfermedades degenerativas: La fisioterapia está indicada, en muchos casos, para amortiguar y frenar el impacto de algunos efectos producidos por enfermedades degenerativas y lesiones cerebrales, como la esclerosis múltiple, la ELA o el Parkinson. Mediante técnicas como la fisioterapia neurológica se pueden tratar afecciones del sistema nervioso relacionadas con el tono postural y los patrones neuromotores patológicos, mientras que con la fisioterapia respiratoria se pueden combatir patologías del sistema respiratorio producidas por enfermedades degenerativas.
Fortalece el organismo: Refuerza las estructuras musculares, óseas y articulares, y facilita la amplitud de movimientos y la flexibilidad, lo que ayuda a prevenir lesiones y a recuperarse antes en caso de sufrir alguna; además, capacita al organismo para tolerar mejor el ejercicio ya que, a través de algunas técnicas como las utilizadas en la fisioterapia respiratoria, se puede aumentar la resistencia.
Aumenta el bienestar y la calidad de vida: Es uno de los objetivos principales de la fisioterapia. Los profesionales de esta disciplina no sólo están capacitados para diagnosticar, prevenir y curar, sino que según la WCPT, el fisioterapeuta también puede ayudar a modificar las barreras ambientales en el ámbito laboral y doméstico con el objetivo de facilitar el acceso a todas las actividades sociales posibles.
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